Sí se puede tener un espacio propio. Tener sus cosas, compartirlas. Vivir con gatos, cocinarle el almuerzo a la novia. Arrullarla en las noches; sí se puede.
Sí se puede cantar andando en bici por Bogotá; sí se puede aguantar la lluvia. Sí se puede trabajar hasta las once de la noche porque ahora lo que gano me viste y nos alimenta. Sí se puede. Y vale la pena.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

2 comentarios:
perfecto¡¡¡¡¡¡¡
Pues claro que se puede... ¿quién dijo que no?...puede hacerse todo esto y más...y se feliz...el simple hecho de poder hacerlo es la prueba de que tenemos el privilegio de poseer a capacidad para llevarlo a cabo...y decir esto es un regalo...
¡SI SE PUEDE!
Publicar un comentario