miércoles 1 de julio de 2009
¿Cómo más puede decirse?
No es bueno creer en las revelaciones. Como tales, no existen. Quizá algo que haga falta apalabrar, y que encuentra el sonido perfecto. Esas revelaciones se gestan mientras uno se lava los dientes o anda en bicicleta o a pie por las cuadras de siempre a distintas horas de distintas fechas. Un buen día, uno puede decir "eso"; "eso" se le ocurre, "eso" tiene forma. Y luego vienen las salvedades. "Eso" es cierto, pero hay más cosas. Sin "eso", esas otras cosas no tendrían mucho sentido. Arman una constelación alrededor de "eso". Y vuelve a llover. Y vuelve uno a sentir hambre. Y vuelve a enfundarse los pies en las medias, y se frota las manos, y empuja hacia afuera impaciente los dedos de los pies contra los zapatos. Y pasan los días que no se deben dejar pasar. La sensación de "eso" se hace más fuerte; sí, alguna vez le dimos vuelta al asunto. Pero la sensación se hace más fuerte, y hay que decirlo: si yo fuera hombre, si no nos hubiéramos gastado con tanto lío, estaríamos juntas.
Puse este post en
angustia,
luego me voy a arrepentir de haberlo dicho,
pseudocrónicas
Publicado por
T.
a la(s)
11:51 PM
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

10 comentarios:
Has clavado algún episodio de mi vida, pero mejor contado. Duro pero precioso. Un saludo
Seguramente.
Pero sabe qué pasa... "eso" que se hace más fuerte, se fortalece porque usted no es hombre, ni vive en otra ciudad. "Eso", es posible porque hay lío, porque usted es mujer. Y ella también.
Y tal vez hasta se arrepienta de haberlo dicho, pero qué le vamo´a hacer... it is what it is.
Andadímelo: Yo todavía no sé cómo lidiar con esto. Un abrazo.
Vero-vero: Sí. Da usted en el clavo, as usual. "Eso" está porque está todo lo demás. Y no, no puedo arrepentirme, en parte porque "ya fue". Ya estuvo. Hay cosillas que me siguen carcomiendo, cómo no, pero del grueso del asunto no puedo arrepentirme de decirlo. Ya veremos cómo funciona el asunto en una próxima vez. Va un abrazo.
Eso, a veces llega tarde y a veces duele por demás
sus palabras se hacen mías
se mezclan con mi última historia
hasta los dos puntos que anteceden la última oración
a mí, querida T
no se me exigía otro sexo
hubiera bastado con ser otra
con que no fuera yo
(lo inconfesable es que
cuando me asomaba al infinito de lo que teníamos ella y yo
pero especialmene a aquello que se anunciaba pidiendo ser...
hubiera pagado el precio)
Lola: lo bueno de eso, es que una vez uno sabe qué es "eso", tiene la sartén por el mango. Es cuestión de saber, siempre es cuestión de saber y de saber qué hacer con eso que uno finalmente supo. Un abrazo.
Arha: ¿sabe que sí la he visto en este proceso de desprenderse y rehacerse? Gracias por hacerse confidente también. Le digo que no se puede no ser uno; no se vale en este juego.
No sabría decirle en todo caso si a mí se me exigió otro sexo; pero siempre supe que siendo mujer jugaba con una carta menos. Y que había que hacer un esfuerzo adicional, hacerle una batalla al tiempo y a las circunstancias. Sabía que jugaba con una carta de menos, a veces por ella, a veces por mí; a veces a pesar de ella. A pesar de todo lo bueno, lo hermoso que uno vive, teje y desteje con una pareja. Y sabía también, lo supe cuando se vino el primer problema gigante que involucraba a los hombres, que esto iba a pasar en algún momento. Y cuando pasó no lo quise aceptar.
Estoy pensando. he abierto una etrada en mi blog peo pienso y pienso omo contárlo sin que la mermoria me traicione... es que se pasa muy mal, j***r¡¡¡
Wow. Precioso.
Almendra: gracias por pasar y por leer. Bueno saber que con "eso" se hacen también cosas que escritas saben mejor de lo que se sienten. Un saludo.
http://aticosinascensor.blogspot.com/2009/07/weird-fishes-award.html
Publicar un comentario en la entrada